¿Por qué tenemos clases con edades mezcladas en IMS?

Una de las características que más llama la atención cuando entras en un aula Montessori por primera es, además del especial ambiente que se respira, la mezcla de edades dentro de un misma aula.  Los niños están en el mismo ambiente durante 3 años, por lo que comparten su espacio con niños que tienen hasta 3 años más cuando empiezan y tres años menos cuando acaban la etapa. Pero, ¿por qué nos llama tanto la atención la mezcla de edades?, ¿acaso la vida nos separa por edades? ¿Nos agrupamos por edades con nuestros amigos o en el trabajo?  Los ambientes mixtos, son un requisito primordial en una escuela Montessori, y por lo tanto, es una de las pruebas más evidentes para saber si en una escuela se está trabajando verdaderamente con la metodología Montessori. En nuestra escuela, encontrarás los siguientes ambientes:

  • Nido: 4 meses a 18 meses
  • Comunidad Infantil: 18 meses a 3 años
  • Casa de niños: 3 a 6 años
  • Taller I: 6 a 9 años
  • Taller II: 9 a 12 años

A continuación, vamos a enumerar las razones por las que en IMSS nuestros ambientes de trabajo tienen edades mixtas.

  1. En un ambiente con edades mixtas se favorece más la cooperación Vs la competición. Aquí cada niño tiene su ritmo de aprendizaje, no compiten por quien se lava antes las manos o quien hace antes una actividad, sino que naturalmente nace de ellos la conducta de ayudarse.
  2. Los niños aprenden por imitación y modelado. Aprenderán de su guía y educadoras pero también de sus compañeros y aspiraran a los logros de otros y se motivarán por alcanzarlos. Observarás como se ayudan para conseguir sus metas y como este ambiente nace de forma natural y espontánea por la relación que se forja entre ellos.
  3. Puede parecer que las edades mixtas favorecen más a los pequeños, pero más allá de eso, en los mayores se despiertas habilidades de liderazgo, empatía, comprensión, respeto, responsabilidad, motivación… Estas habilidades no se aprenden en los libros, sino a través de la experiencia.
  4. Favorece la adaptación, pues al menos 2/3 de los alumnos ya conocen las pautas de funcionamiento del aula y se muestran seguros, por lo que se propicia este ambiente en el resto de alumnos recién llegados.
  5. 3 años: para crear vínculos, para sentirse seguro y confiado, para desplegar sus habilidades, para retarse a uno mismo, para entablar intimidad con la guía y las educadoras y para que ellas conozcan a cada niño y sus necesidades.

En IMS, otra forma de educar es posible. Ven y conócenos